Sonic Youth entró en parada allá por 2011, aunque
Thurston Moore no ha dejado de trabajar desde entonces. Puso en marcha el proyecto Chelsea Light Moving y se ha embarcado en aventuras de improvisación de muy diverso cariz junto con John Zorn, Merzbow y John Moloney. Todo ello sin descuidar la obra estrictamente a su nombre, que ya suma cinco volúmenes. En los dos últimos, además, el veterano músico de Florida consolida su relación con una banda de ilustres en la que encontramos a componentes de My Bloody Valentine, Guapo y Sonic Youth.
“Rock N Roll Consciousness” dura casi tres cuartos de hora y solo contiene cinco canciones. En las de mayor minutaje –
“Exalted” y, sobre todo,
“Turn On”– reaparece el Moore que todos conocemos. Un guitarrista consumado que maneja a su antojo recursos como la intensidad, la repetición, la textura o la disonancia, salpimentando las composiciones con esa voz característica que siempre añade un plus de atractivo a las partituras. Pero es en temas como
“Cusp” –motivo único de guitarra anclado al patrón rítmico del que Steve Shelley no se apea en más de seis minutos– o en el obsesivo
“Aphrodite” –corriente alterna de gran ímpetu creativo– donde se registra una mayor comezón creativa. A estas alturas no hay lugar para la sorpresa, pero tampoco para el aburrimiento. ∎