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Confieso que mi primera impresión ante el nuevo disco de Arcángel fue de euforia. De la primera a la última, sus canciones me atraparon. Lo cierto es que con las sucesivas escuchas esa primera impresión se ha ido atenuando, pero también afianzando la idea de que estamos ante un trabajo de una profunda heterodoxia y muchos quilates.
Porque aunque la voz del de Huelva mantenga su quejío, las formas en las que se mueve tienen que ver también principalmente con el pop y, en momentos puntuales, con el rock e incluso el jazz. El más morentiano de los cantaores andaluces de (ya no tan) nueva hornada se muestra aquí fiel a su empeño en transitar difierentes géneros sin traicionar la esencia flamenca.
Es este un trabajo repleto de colaboraciones sorprendentes. Empezando por “La aurora”, una composición de Guille Galván y David “El Indio” (Vetusta Morla) cuyo primer compás arranca tal como si fuera “Ciudad sin sueño”, el corte que cerraba “Omega” (la colaboración entre Enrique Morente y Lagartija Nick) y que supone una excelente vía de acceso al álbum. Le sigue “Sentir”, una balada escrita por Leiva, y “Hereje”, en la que Andrés Calamaro secunda la voz del cantaor primero con un recitado protaurino y, en el tramo final, con un interesante juego de voces.
“Ojalá”, versión con algunas licencias poéticas de “Ayer”, la canción de Soleá Morente, es uno de los momentos más intensos y emocionantes del disco. La interpretación vocal de Arcangel aquí es motivo suficiente para afirmar, sin duda alguna, que es uno de los mejores cantaores de las últimas décadas. Mención aparte merece la producción de este corte, obra de Ismael Guijarro, como en el resto del álbum, un trabajo de gusto exquisito.
Santiago Auserón escribe junto a Arcángel “La noche en vela”, otra de las grandes sorpresas. Rock, flamenco y electrónica en un tema impresionante. Tras esta, “Ajuste de cuentas”, un interesante medio tiempo, compuesta junto al escritor Benjamín Prado. “Lux” aporta nuevos matices que engrandecen la canción original de la madrileña Valdivia. Después, “Paraíso para dos” es un bolero compuesto por el colombiano Juanes.
El tramo final se encara con “Primavera”, escrita por Vanesa Martín y que encaja perfectamente en la tesitura del cantante, es otro de lo momentos más notables del disco. Para rematar, “Maldito orgullo” reúne a Rozalén en la composición y a Josemi Carmona en el toque. Es una balada a ritmo de bolero que pone un magnífico punto final. Arcángel se muestra en estas canciones como el gran intérprete que es, capaz de llevar a su terreno cualquier estilo. Ole. ∎