Cuadramos los días, avisamos a nuestros amigos de la hora de llegada, cambiamos las camisas por camisetas, los pitillos por bermudas, optamos por el lino para salir a cenar y guardamos cuidadosamente nuestro frasco de perfume. Cerramos la maleta. Gafas de sol y a la carretera. La música es importante para zambullirnos en el mood correcto. La emperatriz del soul nos pone en situación –“Los días serán más largos, las noches serán frescas, con el cielo lleno de estrellas (…) Puedo sentir la suave brisa del verano”– y Otis Redding nos lleva al fin hasta el sonido deseado, las olas del mar en efervescencia con la orilla: “Sittin’ in the mornin’ sun, I’ll be sittin’ when the evenin’ come, watching the ships roll in…”. Ahora sí, ahora ya estamos con vibes de verano, con vibes of freedom. Hemos llegado a nuestro destino.
No por tópico deja de ser cierto: no sabíamos lo que teníamos hasta que lo perdimos. La pandemia nos dejó sin vacaciones y sin olfato.Y, tras dos años de precaución y distanciamiento social, este verano huele al verano de nuestras vidas. Los chapuzones en el agua fría y cristalina del Atlántico, el azul intenso del Mediterráneo, los vestidos blancos que se mueven alegres en la noche, la cala perdida a la que solo llevas a la persona correcta, la caricia de la brisa nocturna, la electricidad al contacto con la piel tostada de ese chico o chica que acabas de conocer y que ya sospechas que nunca podrás olvidar. El descanso de la playa, la sensualidad del baile, la libertad del cielo abierto sobre el mar. Echábamos de menos el verano, las vacaciones, la libertad de la naturaleza sin las ataduras de la ciudad. Volvemos por fin a celebrar el verano como espacio de eterna juventud. Volvemos a sentir las vibes of freedom. Porque el verano ha vuelto condensado, concentrado y listo para impregnar tu cuerpo de aire fresco y energía hasta liberar tus pensamientos: Vibes Of Freedom es la nueva edición de las fragancias THIS IS HER! y THIS IS HIM! de la casa francesa Zadig&Voltaire (pide aquí muestras de sus fragancias). Y en sus frascos de diseño minimalista atrapan el elixir de la joie de vivre de un verano en la Costa Azul. Una fragancia que nos retrotrae a la estampa de Anna Karina y Jean-Paul Belmondo recortados por el mar y acompañados de un exultante papagayo, al amor intenso sabor melocotón de “Call Me By Your Name”, a la mar a la que le cantaba Charles Trenet y que nos acunaba el corazón para el resto de nuestras vidas.
De entre todos nuestros sentidos, el olfato es el que más estrechamente vinculado está con la memoria. No hay nada como un olor para evocar un recuerdo, estimular un sentimiento, una sensación que nos transporte hasta un lugar y un tiempo concretos. El olor indeterminado-pero-inconfundible de la casa en que pasábamos las vacaciones de pequeños. La mezcla de mar, césped y cebada que respiramos en el Fòrum cuando saltamos frente a nuestro grupo favorito en el Primavera Sound. El aroma a canela de aquella boulangerie escondida de Cannes, con sus bollos exquisitos siempre recién hechos. Por eso los perfumes son nuestro principal pasaporte para viajar sin escalas ni retrasos. Las notas correctas y equilibradas, la alquimia de un pequeño frasco, nos pueden transportar inmediatamente a un destino, físico o sensorial. Porque Vibes Of Freedom es más que una idea, más que un deseo: es una necesidad que nació en pleno confinamiento de 2020, una invitación a escapar, a soltar amarras. Así lo soñó Cecilia Bönström, directora creativa de Zadig&Voltaire, que se inspiró en el espacio de libertad que encontró en algún lugar del sur de Francia, “una zona con mucho éxito entre la gente más ‘cool’. Excepto ese pedacito de costa”. Un rincón virgen dentro de un oasis de libertad. Un rincón indeterminado que ha conseguido encapsular en Vibes Of Freedom. Con THIS IS HER!, la maison parisina aúna gran exaltación floral –la dulce eclosión de una peonía en el mes de mayo junto a los aromas orientales del jazmín y de la rosa– con radiantes acordes de pera y la habitual tonalidad de crema de castaña de la marca –ahora con mayor vigor– recogidos en un sensual frasco que evoca los reflejos coralinos de una puesta de sol. Para su partenaire masculino, THIS IS HIM!, el frasco nos lleva hasta el azul del océano en una variación chispeante del icónico perfume: las fragancias provenzales de la mandarina y la lavanda envueltas en la frescura de la brisa, con la fineza de la cidra y el vigor del incienso. El pachulí y el cardamomo añaden la gota vibrante, el toque especiado. Una explosión sensorial, al tiempo cálida y refrescante, mimada con gusto exquisito por los célebres diseñadores de fragancias Sidonie Lancesseur y Nathalie Lorson.