Dexter Navy, realizador de confianza de A$AP Rocky, es el responsable de haber ingeniado uno de los clips más contundentes y técnicamente impecables de la temporada en curso. “A$AP Forever” empieza con el balanceo de una cámara obús, un movimiento similar al que distinguía el videoclip
“Peak Magnetic” de Clark, aunque si ahí este marcaba la inercia como elemento singular, aquí se utiliza como un mecanismo interno con el que encadenar diferentes espacios. Un tramo dinámico que descubre en movimiento semicircunferencial esas instantáneas del rapero neoyorquino y su
crew por las calles de su ciudad; imágenes de clara orientación realista que remiten a la obra magna de David Simon,
“The Wire” (2002-2008). Le sigue una sección con otro rompedor movimiento de cámara que, con el apoyo del trabajo de posproducción, permite saltar hacia otros escenarios y puntos de vista acoplados a estos; barridos que parten de una realidad y se transforman en otra mediante
zoom out y movimientos bruscos controlados desde la sala de montaje. Una primera parte frenética y quebradiza.
En la segunda, coincidiendo con la parte vocal del “Porcelain” de Moby, la estructura del clip se modifica, el ritmo se ralentiza, y se entra en una especie de estado somnoliento inducido por la codeína, la marihuana u otras drogas de efecto aletargador prescritas por el neoyorquino. Aquí se prima el estilo visual que el propio tándem rapero-realizador emplearían en su clip undefined (claramente inspirado por el estilo visual de Gaspar Noé en “Enter The Void”): líneas y formas difusas, cuerpos en transformación y desdoblándose, sobreexposiciones de imágenes en el cuerpo de “Flacko”. Un sueño psicodélico con el sujeto levitando, en la tradición de una de las secuencias más célebres de “El gran Lebowski” (Joel & Ethan Cohen, 1998), del que se despierta con un brusco final.
Clip dividido claramente en dos partes, como el propio tema al que sirve, pero ambas relucen por la rompedora y original técnica que le otorga esa estampa estética tan genuina.