Fotograma del controvertido anuncio para Jeep.
Fotograma del controvertido anuncio para Jeep.

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Bruce Springsteen: solo ante el peligro

De repente, el senador Joseph McCarthy ha resucitado. Si es que llegó a morir. Pasa que Bruce Springsteen se tomó uno o dos chupitos de tequila y puso en marcha su moto. Ocurrió el 14 de noviembre, en el Gateway National Recreation Area de la costa de Nueva Jersey. O así, más o menos, se está contando. Y al Boss le está cayendo la del pulpo. Como decía aquella frase de “Sin perdón”, confiemos en la buena fe de los hombres y en la benevolencia de los reptiles.

¿Tiene el acusado algo que decir en su defensa?

Volvimos, nos sentamos y tomamos unos cuantos tragos. Y él solo seguía hablando de sus días de gloria. A veces, los viernes, paro ahí y bebemos algo después de que ella ponga sus críos a dormir. Así que creo que bajé al pozo esa noche y pimplé hasta perder la cabeza, con esa niña descalza sentada en el capó de un Dodge, bebiendo cerveza caliente bajo la suave lluvia del verano.

¿Es usted consciente, señor Bruce Springsteen, de sus palabras?

Sabe que llevo dos clavos en el tobillo y una clavícula rota, también una barra de acero en mi pierna, que me acompaña a casa. Mi mamá siempre me dijo que no mirase al sol de frente, pero es que, oh, mamá, ahí es donde está lo divertido.

¿Sabe usted que todo lo que declare podrá ser utilizado en su contra?

Algún día revisaremos todo esto y nos parecerá muy divertido.

Así, con respuestas (imaginarias) hiladas con frases de sus canciones “Glory Days”, “Jungleland”, “Western Stars”, “Blinded By The Light” y “Rosalita” empezamos este artículo sobre Bruce Springsteen y ese incidente que protagonizó el 14 de noviembre de 2020 en un parque nacional a quince millas de Asbury Park, Nueva Jersey, que acabó, según destapó TMZ el 10 de febrero (¿alertado el medio ese día casual o premeditamente?), con acusaciones policiales de tres cargos: conducción temeraria, consumo de alcohol en zona cerrada al público y conducir intoxicado. Según se ha filtrado también (la fuente, anónima y cercana al caso), la prueba de alcoholemia dio 0,2 (siendo 0,8 el límite legal en ese estado). Al parecer, Bruce se había tomado dos chupitos de tequila en los últimos veinte minutos.

Bruce Springsteen: “Land Of Hope And Dreams”, 20 de enero de 2021, celebrando la nueva presidencia de Joe Biden: “Leave behind your sorrows / Let this day be the last / Tomorrow there'll be sunshine / And all this darkness past”.

Y es que, así de irónica es la vida, resulta que solo justo tres días antes, el 7 de febrero, Springsteen había protagonizado el primer anuncio comercial de su carrera, uno de la marca automovilística Jeep. Titulado “The Middle”, dirigido por Thom Zimmy y conectando estéticamente con el documental sobre el penúltimo disco del Boss, “Western Stars” (2019), e ideológicamente con su canción de 1999 “Land Of Hope And Dreams” (inspirada en el “People Get Ready” de The Impressions y no grabada en álbum hasta su “Wrecking Ball”, 2012), se emitió durante la Super Bowl para lanzar un mensaje de unidad a sus conciudadanos, utilizando el simbolismo de una capilla en Lebanon (Kansas) situada en el centro geográfico de Estados Unidos.

Cuando el 10 de febrero Jeep retiró el videoclip del anuncio de YouTube, al filtrarse los cargos policiales contra Bruce, ya llevaba casi 38 millones de visualizaciones. En ese momento, el vídeo de la actuación de The Weeknd en la Super Bowl acababa de superar los 20,5 millones y el de la canción “Lo vas a olvidar” de Billie Eilish y Rosalía, los 45 millones (aunque este se colgó veinte días antes, el 21 de enero). La jugada estadística de “The Middle” estaba siendo un éxito, un artista de 71 años comiéndoles esa tostada a las pop stars del zeitgeist, pero... “Para el trato que hice, el precio fue alto”, que canta Bruce en su tema de hace un par de años “Somewhere North Of Nashville”. A día de hoy, el Boss no ha quitado ese vídeo en su Instagram. Porque llegada su caza de brujas mediática, que ha llegado, prefiere seguir siendo Humphrey Bogart y no Robert Taylor. Como siempre. Bien.

Quien guste del cine tiene la ocasión, a partir de esta historia inacabada (hay juicio pendiente, dicen que será a finales de febrero), de revisar las películas “Rashomon” (Akira Kurosawa, 1950) –donde un hecho equivale a muchas y subjetivas miradas–, “El último pistolero” (Don Siegel, 1976) –la dificultad de que te dejen retirarte con dignidad; John Wayne se negó a rodar una escena donde disparaba a un hombre por la espalda– y las dos últimas que ha dirigido Clint Eastwood, “Sully” (2016) –ser ese objetivo fácil al que manchar de culpa– y “Richard Jewell” (2019) –cómo matar la lealtad con sospechas–. En ellas está este caso.

Bruce publicó en 1998 “Tracks”, una cuádruple recopilación de descartes de su carrera (en teoría, este 2021 llegará la segunda entrega). En el cuarto CD aparecía la canción “Goin’ Cali”, grabada el 29 de enero de 1991 durante las sesiones de “Human Touch” (1992). Un retrato psicológico de alguien luchando contra su soledad. Hacía la mitad de la canción Springsteen canta: “El camarero le dijo ‘hey, ¿cómo lo llevas, tigre?’. Él se tomó un chupito de tequila, rió y susurró ‘más ligero’”. ∎

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