Álbum

Protomartyr

The Agent IntellectHardly Art, 2015
En su tercer álbum, Protomartyr prosiguen su decadente interpretación de la realidad urbana de la muy machacada ciudad de Detroit con un nuevo puñado de indagaciones sombrías. Joe Casey se reafirma como uno de los vocalistas más peculiares de la actualidad: su actitud aparentemente pasiva –parecería que está tumbado en el estudio luciendo gafas de sol y bebiendo de una garrafa de gasolina, medio canturreando al micrófono entre tragos– se adecúa perfectamente al ambiente desvencijado pero extrañamente opresivo que conjura el grupo. El disco lo conforman una serie de piezas maquinales basadas en la tríada guitarra-bajo-batería. Su composición recuerda a la fórmula post-punk perfeccionada por Interpol; aquí, sin embargo, la melancolía y la poética cuentan con un tinte más fantasmagórico.

Aunque instrumentalmente no aburren y siempre intentan sacar provecho de las estructuras de los temas, en ocasiones se estancan en una reiteración rítmica bastante falta de personalidad (“Feast Of Stephen”, “I Forgive You”), pero a menudo emerge, de algún lugar recóndito, una inventiva creatividad: la ansiosa “Clandestine Time”, con su conmovedora conjunción de lírica existencialista, guitarra punteante y bajo melódico; los estruendos y ecos controlados de “Why Does It Shake?”; el crescendo de capas y ruido –con parón incluido– de “Ellen”, o el acceso al melodrama a través de la aridez de “Dope Cloud”. Tras “Under Color Of Official Right” (2014), cuyas píldoras sonaban más bombásticas y precipitadas, este elegante ofrecimiento retrata a una banda en pleno proceso de maduración. ∎

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